Mi tesoro
(Verso 1) Hay riquezas que se guardan bajo llave, en cofres de metal que el tiempo oxida. Pero yo tengo una fortuna que no cabe en ningún mapa de este viaje de la vida. Es el brillo de tus ojos al mirarme, la caricia que me quita todo el frío, el susurro con que logras levantarme cuando el mundo se congela y está vacío.
(Coro) Tú eres mi tesoro, mamá, mi luz y mi guía, la moneda de oro de mi alma, mi dulce alegría. No hay fortuna en la tierra, ni perlas en el mar, que valgan lo que vale tu forma de amar. El regalo más grande que la vida me dio, es llevar tu latido dondequiera que voy.
(Verso 2) Heredé de ti la fuerza en la tormenta, la receta para andar sin darme prisa. La paciencia con la que tu amor alimenta, y el milagro que dibujas con tu risa. No me diste castillos ni coronas, pero me diste un hogar donde soy libre. Es tu abrazo el rincón que no abandonas, el acorde más hermoso que en mí vibre.
(Coro) Tú eres mi tesoro, mamá, mi luz y mi guía, la moneda de oro de mi alma, mi dulce alegría. No hay fortuna en la tierra, ni perlas en el mar, que valgan lo que vale tu forma de amar. El regalo más grande que la vida me dio, es llevar tu latido dondequiera que voy.
(Puente) Y si un día la distancia nos separa, o si el viento sopla fuerte en el camino, sé muy bien que tu recuerdo me ampara, como un faro que me marca el destino. Tu amor no se gasta, no se pierde, no expira, es la herencia más sagrada que me inspira.
(Coro - Final) Tú eres mi tesoro, mamá, mi luz y mi guía, la moneda de oro de mi alma, mi dulce alegría. No hay fortuna en la tierra, ni perlas en el mar, que valgan lo que vale tu forma de amar... El regalo más grande que la vida me dio, es llevar tu latido dondequiera que voy.
(Outro) Mi riqueza eres tú... Mi tesoro, mamá.

